Soy un hombre,
con la melancolía repentina que azota al adolescente,
con la mirada desnuda que acompaña siempre al niño
con miles de cosas por hacer,
con esta carga absurdamente innecesaria,
la que yo mismo decido cargar
esa que tantas veces he podido soltar
pesada y que llevo a rastros
liviana algunos dias cuando la levanto
y se empieza a hacer hombre, también conmigo
crece a m i lado, sufre y me hace sufrir
orgullo siento , de vez en cuando, de poder llevarla
otra veces pena de mi mismo, cuando de nada sirve
pero las mareas cambian
y soy un hombre a la mar,
y llevo el reto incansable de alcanzarme
a pesar de las cargas,
a pesar de sus risas o sus lágrimas
he de seguir el paso,
……….desde mi,
……………………………hacia mi,
sin saber ciertametne donde voy
solo que debo seguir
llegar a algún punto indefinidamente defindo por mi mismo
entender el camino y la llegada
reposar un minuto y volver al camino
porque los hombres caminan, siempre caminan
Escrito por georgegil